Camila Rivero y una plata que vale mucho más que un podio
La boliviana de 22 años consiguió junto a Jenny Daza la plata del dobles femenino de racquetball y celebró su primera medalla internacional. Detrás del resultado aparecen años de entrenamiento, el respaldo de su familia y el desafío de encontrar recursos para sostener una carrera de alto rendimiento.
Cuando Camila Rivero recibió la medalla de plata en Santa Fe 2026, el resultado resumió mucho más que una final. A sus 22 años y todavía en categoría junior, la boliviana consiguió junto a Jenny Daza su primera medalla internacional después de una ajustada definición del dobles femenino frente a Argentina.
“Uno de chiquita nunca imaginé esto”, reconoció Rivero, quien comenzó a practicar racquetball a los nueve años. Santa Fe representó además su primera experiencia en una competencia de esta magnitud. “Para mí es una meta”, explicó sobre un podio que llegó después de años dedicados a una disciplina que la conquistó por su velocidad y la necesidad de tomar decisiones en cuestión de segundos.
Detrás de esa medalla existe una preparación que combina muchas horas en cancha con entrenamiento físico, trabajo psicológico y nutrición. “Hay un equipo muy grande por detrás”, explicó. Por eso, al momento de dimensionar el resultado, encontró una definición sencilla: “Esta medalla es como el premio a todo el sacrificio que hice”.
Sostener ese camino, sin embargo, también implicó desafíos fuera de la competencia. Rivero señaló las dificultades que encuentran algunos deportistas bolivianos para conseguir recursos y destacó el papel que cumplen las familias. “Es muy difícil conseguir apoyo, sobre todo en Bolivia. La verdad, se apoyan más de la familia”, contó, al tiempo que expresó su deseo de que más empresas privadas se vinculen con el deporte.
Santa Fe 2026 también le permitió encontrarse con una nueva infraestructura para su disciplina. La jugadora valoró especialmente las canchas de racquetball construidas en Rosario, además de la experiencia en la Villa Suramericana, el hospedaje y la alimentación durante los Juegos.
La plata no fue el resultado que Rivero y Daza buscaron cuando disputaron la final, pero terminó convirtiéndose en un punto de partida. Para una deportista que todavía transita la categoría junior, su primer podio internacional llegó como una confirmación de que las horas de entrenamiento, el respaldo recibido y los sacrificios realizados comenzaron a transformarse en resultados.