Mariana Pajón elogió el velódromo de Rafaela
La bicampeona olímpica colombiana afrontó en los Juegos Suramericanos un desafío diferente al competir en ciclismo de pista y destacó el potencial del Invencible Velódromo como legado para el deporte.
Acostumbrada a hacer historia sobre una bicicleta de BMX, Mariana Pajón vivió en Rafaela una experiencia diferente. La triple medallista olímpica integró el equipo colombiano de ciclismo de pista y conoció de cerca uno de los nuevos escenarios deportivos construidos para los Juegos.
Su impresión sobre el Invencible Velódromo fue contundente. “Ojalá tuviéramos algo así donde yo vivo. Eso es espectacular para el desarrollo”, afirmó la colombiana, poniendo especialmente el foco en las posibilidades que ofrece la infraestructura después de la competencia.
“Unos Juegos son bien geniales en el momento de los Juegos, pero realmente lo que queda, el legado de los Juegos, son esos escenarios deportivos”, señaló Pajón. Para la campeona olímpica, el recinto puede servir no solamente al ciclismo de pista, sino también recibir eventos y otras actividades deportivas.
La experiencia en Rafaela también estuvo marcada por el contacto con la ciudad. Pajón destacó la recepción de la gente, la Villa y la posibilidad de desplazarse en bicicleta. Además, pudo conocer la pista de BMX, otro de los espacios deportivos de la sede, que calificó como “genial”.
Su participación tuvo además un componente personal: el regreso a la competencia después de convertirse en mamá. “Las mamás son superpoderosas”, expresó al recordar el esfuerzo que significó volver a entrenar y el respaldo recibido de su familia durante ese proceso.
“Me decían: ‘Cree en ti, que puedes volver a la bici, puedes volver a ser tú en cualquier bici’”, contó. Ahora busca que su bebé pueda verla competir y encontrar también una enseñanza en ese recorrido: el ejemplo de una mamá que continúa persiguiendo sus sueños.
Así, una de las grandes figuras del ciclismo latinoamericano encontró en los Juegos Suramericanos un nuevo desafío sobre la bicicleta y una infraestructura que la sorprendió. Para Pajón, el verdadero valor del Invencible Velódromo comenzará a medirse cuando terminen las competencias y Rafaela pueda aprovechar todo lo que quedó construido.