Una nueva casa para los deportes acuáticos queda como legado en Rosario
Mientras Argentina avanza en el torneo de waterpolo, sus jugadores pusieron la mirada más allá de los resultados y destacaron el impacto que tendrá el nuevo Invencible Centro Acuático Provincial. Infraestructura de nivel internacional, tribunas llenas y nuevos públicos aparecen como parte de la herencia que los Juegos dejarán en Rosario.
El Invencible Centro Acuático Provincial fue construido para recibir a los mejores deportistas del continente durante los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, pero su propósito no termina con la última competencia. Ubicado en la zona sur de Rosario, el complejo recibió natación, clavados, natación artística y waterpolo y quedará disponible para el desarrollo de los deportes acuáticos después de los Juegos.
Los propios jugadores argentinos de waterpolo ya dimensionan ese impacto. “La pileta nueva para Rosario es un logro. No teníamos una pileta de este nivel”, destacó Tomás Tilatti. Para el jugador, disponer de un escenario de estas características permitirá que las próximas generaciones puedan entrenarse en condiciones que antes no estaban disponibles en la ciudad.
El complejo cuenta con una piscina olímpica cubierta de 50 x 25 metros y tres metros de profundidad, con tribunas para 1.200 espectadores. También posee una piscina destinada a saltos ornamentales de 21 x 25 metros y cinco metros de profundidad, además de áreas técnicas y espacios para deportistas, jueces y prensa.
Pero el legado no pasa únicamente por la infraestructura. Esteban Corsi puso el foco en la posibilidad de utilizarla para ampliar la base deportiva: “El legado que nos van a dejar estas piletas nuevas va a ser inmenso y más gente se va a sumar a todos los deportes acuáticos”. Durante Santa Fe 2026 ya apareció una primera señal: Tilatti destacó las tribunas llenas y las filas de espectadores para ingresar a ver un deporte que habitualmente no convoca públicos de esa magnitud.
Ese acompañamiento también cambió la experiencia de competir. “Se está sintiendo algo muy diferente a todos los torneos que hemos jugado. El hecho de jugar en casa es un ingrediente importantísimo”, señaló Nicolás Fernández. Mientras el seleccionado argentino afronta la etapa decisiva del waterpolo, los Juegos permitieron que nuevos espectadores conocieran de cerca una disciplina que busca ampliar su comunidad.
Cuando termine Santa Fe 2026, los resultados quedarán en el medallero, pero las piscinas permanecerán en Rosario. El desafío será transformar esa infraestructura y el interés generado durante los Juegos en más entrenamiento, competencias y nuevos deportistas. Para el waterpolo y el resto de las disciplinas acuáticas, ese será uno de los legados más concretos del evento.